Por: Ángel Massiris Cabeza
En el presente capítulo se desarrolla un breve análisis de los datos recolectados, organizados y procesados de la discografía de Aníbal Velásquez, iniciando con las variables de álbumes, canciones, compositiores, ritmos y sellos discográficos. Posteriormente se incluirán nuevas variables y análisis más complejo de relación entre las distintas variables, así como síntesis que permitan revelar nuevos conocimientos de esta discografía.
ÁLBUMES
De acuerdo con la base de datos que maneja el observatorio se han documentado, hasta ahora, 1.246 álbumes en los que participa Aníbal Velásquez, cuyo formato de producción, de acuerdo con la Tabla 1, se distribuye de la siguiente manera:
Los formatos en CD y digitales tienen una menor representación debido a que cuando aparece el CD a finales de los ochenta del siglo pasado ya Aníbal había reducido sustancialmente su producción de álbumes originales dedicándose las casas discográficas a publicar recopilaciones y reediciones de los viejos LP y sencillos en formato de CD. Esta práctica se está repitiendo en el presente siglo con la llegada de los formatos digitales de música (mp3, wma, y otros) para ventas online o para servicios de streaming o podscast.
El análisis de los 1246 álbumes analizados evidencia una alta redundancia expresada en álbumes que se repiten o reeditan total o parcialmente en otros álbumes con otros nombres o con el mismo nombre, llegándose incluso a la situación de un álbum reeditado 6, 7 y hasta 8 veces. En la Tabla 2 se muestran tres casos emblemáticos de dicha redundancia.
Tabla 2. Casos emblemáticos de redundancia de álbumes
ALBUM
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REEDICIONES
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Cumbiando (Calladito calladito). 12c. Sello/Serial: Caravana LPDP 002. Año 1971.
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5 reediciones: “De nuevo con AV" (Caravana); "Con sabor y ritmo de AV"; "AV-La sobrina de mi compadre; El ritmo y el sabor (Musimex); El ritmo y el sabor (DCM).
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El yoyo. 12c. Sello/Serial: Discomoda - DCM 427. Año: 1964
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8 reediciones: “Porros y cumbias” (Son-Art); “Porros y cumbias” (Regis), "El yoyo" (Grinco); El yoyo" (Discolando) "Piano y Timba" (Regis), "Piano y Timba" (Son-Art)", Viajando con AV" (La Playa) y "30 éxitos originales" (DLB)
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La cotorrita. 12c. Sello / Serial: Prodansa - LP 1341. Año:1967
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8 reediciones: AV-Gloria (Rex); AV-Gloria (AMS); AV-La cotorrita (Jaguar), AV-La cotorrita (Vedisco); Calientito y sabrosito; "Estos son los cantantes" (7c); "El ritmo y el sabor" y "Remolinos" (Yoyo Music) (8c).
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Fuente: observatorio discográfico de Ángel Massiris Cabeza
NOMBRES DE LAS CANCIONES
Los 1.246 álbumes documentados por el observatorio incluyen 7.364 canciones de Aníbal y Cheíto Velásquez de las cuales 2.234 (30,3%) corresponden a canciones originales y las restantes 5400 (69,7%) a reimpresiones de las anteriores, incluidas en recopilaciones o reediciones de álbumes en distintos años, países y sellos discográficos.
Muchas de las 2.234 canciones originales aparecen reeditadas con otros nombres o nombres similares como puede observarse en el Anexo 1, al final de la página. En dicha información se identifican 290 canciones originales reeditadas con otros nombres lo que reduce el número de canciones originales a 1.944 que sería la producción más realista de canciones del “Bárbaro del acordeón” y su hermano en toda su historia discográfica.
COMPOSITORES
Del total de 7.364 canciones de Aníbal y Cheíto Velásquez que maneja el observatorio, 5.442 tienen registrado el dato de compositor de las cuales, como se advirtió antes, 2.234 son canciones originales. El análisis de los compositores se realiza sobre la base de estas 2.234 canciones, lo que reduce las distorsiones que introduce la redundancia de álbumes de la discografía de Aníbal y Cheíto. En total se han identificado y documentado 348 compositores o autores una cifra muy baja que expresa una alta concentración en la autoría de las canciones. En efecto, el análisis realizado permite determinar que la mayoría de las canciones de la discografía de Aníbal corresponden a composiciones de la autoría del mismo Aníbal y de su hermano José lo que se evidencia en la Tabla 3 en la que se muestran los 20 compositores más importantes de la discografía de Aníbal y Cheíto, considerando el número de composiciones registradas a su nombre en las carátulas y discos grabados y la depuración de la redundancia de canciones repetidas que se hizo.
De acuerdo con la Tabla 3, Aníbal Velásquez aparece con 740 canciones de su autoría en tanto que su hermano “Cheíto” aparece con 455, entre los dos suman 1.195 canciones equivalente al 53% del total de composiciones. Los otros 18 compositores más importantes (con seis o más composiciones) suman 212 canciones equivalentes al 9,5% para un total de 1,407 canciones (61,5%) entre los 20 compositores. La autoría de las 824 canciones restantes se distribuye entre 328 compositores para un promedio de 2,5 canciones por compositor.
El análisis evidencia también un hecho revelador en la composición vallenata del Caribe colombiano: Aníbal Velásquez es, sin duda, el autor con el mayor número de composiciones grabadas en la historia de la múica vallenata (entendiendo el Vallenato en su sentido amplio) si se considera que Romualdo Brito, quien le sigue en el escalafón de la composición vallenata no alcanza las 500 canciones.
Tabla 3. Número de canciones por compositor
RITMOS
Unas de las cualidades destacables del repertorio musical de Aníbal Velásquez es su variedad rítmica. Aníbal inventó y adaptó decenas de ritmos con los cuales convertía canciones de todo tipo de género musical en una pieza bailable, guarachosa y jacarandosa que llenaba el espíritu costeño de sabor, alegría y mucho “chiquichá”.
En la investigación realizada se observó el registro de 167 ritmos, la mayoría de ellos sin una fundamentación melódica suficiente para ser considerado distinto de otros. La alta capacidad creadora, innovadora y de adaptación de Aníbal lo llevaba a crear formas de sucesión de sonidos que se repiten periódicamente en la canción, sin que fuera clara su correspondencia con los ritmos tradicionales de la música de acordeón y vallenata del Caribe colombiano y de otros géneros musicales. Frente a esto no quedaba más que inventar nombres de ritmo, a partir de asociaciones melódicas, con cierto eclecticismo, pero que Aníbal lograba armonizar de tal manera que el resultado era de aceptación popular.
En el contexto anterior, se presentan 72 ritmos con menos de cinco canciones, 42 de los cuales solo aparecen una vez en la discografía de Aníbal (Ver Tabla 4). Tales registros indican, en muchos casos, el poco rigor de Aníbal y de las casas discográficas para determinar el ritmo de las canciones, utilizándose una denominación empírica o fruto de la imaginación de Aníbal y su grupo o de los encargados de la grabación, que permitiera particularizar la secuencia de sonidos creados. Son ejemplos de ritmos poco rigurosos:
Afro criollo, Balón, Bombo, Bondomini, Cha cha, Chachachá, Chinguara, Cimbancha, Conga, Copla, Corrigua, Cuba son, Cucamba, Ensaladilla, Flamenco, Folclor mexicano, Guajiro, Guarará, Guarcha chandé, Jalao, Kong Fu, Lamento, Mere tambore, Merengua, Rumbita, Ruqui ruqui, Siki suki, Sucusún, Swing, Tambora, Tumbao, Tumbelé, Watusi.
Lo anterior no resta mérito a la contribución de Aníbal Velásquez al enriquecimiento melódico de la música vallenata, por lo contrario, es una evidencia clara de su alta capacidad innovadora y creadora, la cual superaba su propia formación académica musical para entender el fruto de sus creaciones, lo cual es aún más comprensible si se considera que toda esta creatividad se dio, fundamentalmente en los años cincuenta y sesenta cuando la música vallenata era aún una expresión del folclor Caribe colombiano, abierta a la creatividad sin que hubiesen aparecido, para entonces, los “sabios” que se encargarían, posteriormente, de definir lo que eran y no eran ritmos vallenatos, como si la cultura musical fuere un asunto académico, aislado de la realidad compleja y cambiante en la que se desarrolla, aspecto que se trata ampliamente en el artículo “Diversidad y riqueza de estilos de la música vallenata: aproximación geográfica cultural” disponible en: http://musicaribecol.blogspot.com.co/2016/02/diversidad-y-riqueza-de-estilos-en-la.html
De la información contenida en la Tabla 4 se puede aseverar que Aníbal Velásquez y Cheíto Velásquez, además de guaracheros, son unos grandes exponentes de la música vallenata en el sentido restringido que se maneja en Valledupar de esta expresión musical del Caribe colombiano. Esto se evidencia al observar que después de la guaracha, el paseo es el ritmo con mayor presencia en la discografía del “Bárbaro del acordeón”, seguido por el Paseaito que es una derivación del paseo y por el merengue vallenato. Aníbal y Cheíto han interpretado 332 canciones de su amplio repertorio en ritmo de paseo y merengue, cifra muy superior a la de la mayoría de los conjuntos considerados mayoritariamente como representativos de la música vallenata. A los anteriores datos se suman 7 canciones en ritmo de puya.
Cheíto Velásquez, por su parte, fue el creador del ritmo “Pasebol” en el que se fusionan el paseo y el bolero, precursor del ritmo denominado hoy como “Romanza”. El pasebol fue impulsado por las agrupaciones de Aníbal Velásquez y de Alfredo Gutiérrez. En la discografía de Aníbal aparecen registrada con ritmo de Pasebol 106 canciones, siendo la agrupación con el mayor número de paseboles grabados en la historia de nuestra música vallenata.
Aníbal Velásquez es, además, el máximo creador de derivaciones rítmicas fruto de la fusión de un determinado ritmo con otros existentes o también creados por este genio de la interpretación vallenata. Se destacan las siguientes familias rítmicas:
Guaracha y su familia Guaracha chandé, Guaracha gitana, Guaracha moruna, Guaracha paseaito, Guaracha porro, Guaracha son, Guarachicá, Guarachiquichá, guarachita, Guarachón, Guarachunga, Guaracumbé y Guaracumbia, Guaraquichá.
Merengue y su familia Merengue apambichao, Merengue jalao, Meregue. joropo, Merengue ranchero.
Cumbia y su familia Cumbia zapateá, Cumbia merengue y Cumbia tamborera.
Corrido y su familia Corrido chiquichá, Corrido ranchero y Corrido texano.
Aníbal Velásquez adaptó a su estilo, entre otros, boleros, rancheras, corridos, joropos, danzones, sones cubanos, gaitas, mapalés, baladas y hasta música religiosa como el caso de la canción “Dominique”. No solo adaptó sino que fusionó estos ritmos con otros para crear nuevos ritmos para el disfrute de sus seguidores bailadores de los años cincuenta, sesenta y setenta. Este hecho evidencia que, en la música vallenata del Caribe colombiano, después de los juglares fundadores, siempre han existido las fusiones y variaciones rítmicas, lo cual no puede considerase como una deformación de la música sino, por lo contrario, una expresión de la vivacidad de la misma y de su necesaria adaptación a los cambios geográficos y socioeconómicos del entorno en el cual se desenvuelven los actores de nuestra música.
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| Fuente: Observatorio discográfico de Ángel Massiris Cabeza |
SELLOS DISCOGRÁFICOS
Aníbal Velásquez ha sido llamado “Todosello” por su actitud desde el inicio de su carrera al lado de Carlos Román de no aceptar exclusividad para ningún sello discográfico. Por eso no aceptaron en los años cincuenta la invitación del sello Fuentes para ser artistas exclusivos de dicha empresa y cambiar el nombre de su agrupación por el que la casa discográfica les impusiera.
Tal actitud se mantuvo durante gran parte de su carrera artística, lo cual se refleja en el número elevadísimo de casas discográficas con las que grabó. Bien podría afirmarse que Aníbal Velásquez es el artista que ha grabado bajo el mayor número de sellos discográficos en el mundo. En efecto, el análisis realizado de los sellos discográficos en los que Aníbal y Cheíto grabaron nos muestra que los 1.100 álbumes examinados, fueron grabado en 272 casas o sellos discográficos de 24 países.
En la Tabla 5 se observa el número de álbumes grabados por cada sello discográfico, considerando la totalidad de los 1.100 álbumes del estudio que incluyen, además de los álbumes originales, los álbumes de varios artistas, las recopilaciones, reediciones y álbumes sencillos en 45 y 78 rpm. Es necesario advertir que desde los años 80 Aníbal Velásquez aceptó algunas exclusividades temporales y se dieron algunas fusiones entre sellos disqueros como la compra que el sello Fuentes hizo de discos Tropical en el año 1990, así como del sello Curro en el año 1996, obteniendo con ello la potestad para reeditar todo el material discográfico de estos dos sellos en los que Aníbal Velásquez había grabado muchos álbumes en los años cincuenta y sesenta. Esto explica el por qué el sello Fuentes aparece con el productor del mayor número de álbumes de Aníbal Velásquez, siendo gran parte de estos, recopilaciones y reediciones de álbumes del sello Tropical, publicados a partir de los años noventa. En efecto, el análisis realizado permitió verificar que 65 de los 129 (más del 50%) álbumes en los que participa Aníbal (Ver Tabla 5), prensados por el sello Fuentes, corresponden a los años de 1990 a 2017. Lo anterior se refuerza con el hecho de que el sello Tropical es, después de Fuentes, el segundo mayor productor de álbumes de Aníbal Velásquez (72), estos últimos, realizados casi todos (98%) en los años cincuenta, sesenta y setenta.
De acuerdo con la Tabla 5 el 30% de la producción discográfica del Aníbal Velásquez se realizó por cinco sellos: Fuentes, Tropical, Sonolux, Fonodisco, y Caliente. En tanto que 141 sellos aparecen con un solo álbum grabado y otros 86 grabaron entre 2 y 5 álbumes. Estas cifras evidencian una alta dispersión de los sellos discográficos, si se considera que más de la mitad (51%) solo grabaron un solo álbum y el 83,5% de los sellos grabaron entre 1 y 5 álbumes.
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